







Una pequeña joya llena de color y encanto, inspirada en la delicadeza de los detalles japoneses.
Yoru combina mostacillas facetadas en tonos negros, turquesas, fucsias y violáceos, con pequeños acentos de color y destellos dorados que aportan luz y movimiento. En el centro, su gatito de cerámica pintado en negro y blanco se convierte en el protagonista y le da ese aire artesanal, alegre y especial que hace única a cada pieza.
Yoru significa “noche” en japonés, un nombre inspirado en sus tonos profundos y en esos pequeños destellos de color que aparecen entre ellos. Una pieza delicada pero con personalidad, pensada para sumar un detalle diferente y divertido a cualquier look.