











Inspirado en los tonos profundos del bosque, Rowan combina piedras y cristales en verdes musgo, grises, negros y cálidos destellos ámbar, acompañados por pequeños detalles dorados que aportan luz.
En el centro, una piedra facetada de vetas únicas se convierte en protagonista, haciendo que cada pieza tenga un carácter especial e irrepetible.
Su nombre nace del rowan, un árbol ligado desde hace siglos a la protección y la buena fortuna. Una pieza de espíritu orgánico y ligeramente misterioso, que reúne la belleza imperfecta de la naturaleza con ese aire de pequeño amuleto que tanto me gusta para The Vintage Factory.